Qué es el housesitting: mujer descansando en un sofá con dos perros durante una experiencia de housesitting en una casa

qué es el housesitting: Cuidar casas mientras viajas y cómo conseguimos nuestra primera experiencia

El housesitting consiste en cuidar una casa —y en la mayoría de los casos también mascotas— mientras los propietarios están ausentes. Es una forma de viajar que permite ahorrar dinero y experimentar la vida local.

¿Qué es el housesitting (cuidar casas mientras viajas)

La palabra es en inglés, pero lo que describe no tiene mucho misterio:

Una persona o familia se ausentan, por trabajo o turismo, y necesitan que alguien cuide su casa y, en la gran mayoría de los casos, también a sus mascotas.

Los propietarios no quieren dejar a sus animales en una guardería —suele ser caro y estresante para ellos— y los viajeros ganamos un hogar con todas las comodidades, ahorramos en alojamiento y podemos experimentar la vida local.

Las tareas son concretas: alimentar a los animales, pasearlos, darles su medicación si la necesitan y hacerles compañía. En paralelo, hay que mantener la casa limpia y en orden, regar las plantas y recoger la correspondencia.

Este es un acuerdo formal, basado en la confianza. Hay un espacio que respetar, indicaciones que seguir y una responsabilidad real hacia los animales y la propiedad.

Porqué cuidar de casas puede ser una forma diferente de viajar

Cuidar casas mientras viajas: hombre paseando dos perros durante una experiencia de housesitting en Ottawa, Canadá

No estás en un hotel ni en un apartamento turístico. Estás en una casa dentro de un barrio o en el campo, como un vecino más. Eso solo ya cambia bastante la experiencia, incluso en estancias cortas.

A eso se suma el cuidado de los animales. En la mayoría de los casos, son ellos quienes terminan marcando el ritmo del día: hay horarios, paseos y un limite de tiempo durante el cual puedes ausentarte y dejarlos solos.

Es una limitación real que condiciona cómo organizas el tiempo y lo que puedes hacer. No es necesariamente negativo, pero sí es una diferencia importante frente a un viaje sin este tipo de responsabilidades.

Por esto el housesitting empuja de forma natural hacia una manera de viajar más pausada (slow travel). El objetivo no es aprovechar el tiempo al máximo para verlo todo y hacer turismo, sino tomarse el tiempo de vivir el lugar, no solo visitarlo.

Esta manera de viajar encaja muy bien con nómadas digitales que buscan un entorno tranquilo para trabajar, o con personas que están haciendo un viaje largo sin prisas.

¿Cómo funcionan las plataformas de housesitting?

Página de TrustedHousesitters con opciones para encontrar casas para cuidar a cambio de alojamiento y cuidado de mascotas

El punto de partida casi siempre son las plataformas especializadas. Son ellas las que conectan a quienes necesitan que alguien cuide su casa y sus mascotas con quienes están buscando este tipo de oportunidades

Todo esto se sostiene sobre la confianza. A diferencia de Airbnb o Uber, aquí no hay un pago directo entre las partes, así que las reseñas pesan muchísimo. Después de cada experiencia, propietarios y cuidadores se valoran mutuamente, y esas calificaciones son las que construyen la reputación dentro de la plataforma. Sin historial y reseñas positivas, cuesta más conseguir esa primera oportunidad.

Nosotros usamos TrustedHousesitters, una de las más grandes a nivel internacional. También existen otras como Nomador o MindMyHouse, con precios y características distintas, pero el funcionamiento básico es bastante similar en todas.

Para participar hay que registrarse y pagar una membresía anual. A partir de ahí, todo gira alrededor del perfil: es tu carta de presentación ante los propietarios.

Los propietarios publican sus fechas, las mascotas que tienen y todo lo que implica cuidarlas: rutinas, alimentación, necesidades especiales. También describen la casa, el barrio y otras responsabilidades menores como regar las plantas o sacar la basura.

Los viajeros buscan entre esas publicaciones y se postulan a las que les interesan. Si el perfil llama la atención y convence, el siguiente paso suele ser una videollamada.

Esa llamada es más importante de lo que parece. Los dueños quieren sentir que dejan su casa y sus animales en buenas manos, y nosotros también la usamos para entender bien las responsabilidades y la rutina y cuidado de los animales. Es básicamente una entrevista mutua.

Si los dos lados se sienten cómodos, la experiencia se confirma dentro de la plataforma.

¿Es el housesitting una buena opción para todo el mundo?

Cuidar casas mientras viajas: pareja paseando dos perros durante su primera experiencia de housesitting en Ottawa, Canadá

Aunque desde fuera parece una forma muy atractiva de viajar, por el alojamiento gratuito, en la práctica implica un nivel de compromiso que no todo el mundo está dispuesto a asumir.

No es un intercambio sin condiciones — la responsabilidad y el respeto, sobre todo con los animales, es lo primero.

El cuidado de las mascotas no es un detalle menor, es el centro de todo. Ellos son la prioridad: tienen rutinas que hay que cumplir, necesitan atención, cariño y dependen completamente de ti durante esos días. Los propietarios buscan a alguien que pueda adaptarse a eso: horarios de paseo, alimentación, cuidados específicos, un tiempo máximo que pueden quedarse solos en la casa.

El housesitting no son vacaciones, y por eso no encaja bien con quien quiere pasar el día entero fuera haciendo turismo. Tiene más sentido para personas que ya viajan de otra manera.

Personsa que viajen sin prisa, dispuestas a quedarse más tiempo en un lugar y a experimentar la vida local desde adentro.

En nuestro caso encaja muy bien. Viajamos despacio y trabajamos en nuestros proyectos digitales, así que tener un espacio tranquilo y una rutina definida no es una limitación sino exactamente lo que buscamos en momentos específicos de nuestros viajes.

Cómo conseguimos nuestra primera experiencia de housesitting

Cuidar casas mientras viajas: perro descansando en un balcón durante una experiencia de housesitting en ciudad

Todo se reduce a una sola cosa: la confianza. Y sin reseñas ni historial, el perfil es tu única carta de presentación.

En TrustedHousesitters, el perfil es muy completo: biografía, fotos, verificación de identidad, referencias externas y, dependiendo del país, también chequeo de antecedentes. Hay que hacerlo con cuidado, porque es lo primero que ve el propietario y lo que va a determinar si tu aplicación se lee o se descarta directamente.

Por eso, tanto en el perfil como en cada aplicación que hacemos, invitamos a los propietarios a visitar nuestro Instagram y nuestra página web, nomadas50.com.

Desde el principio le hemos puesto mucha atención a estos espacios, no solo para documentar nuestros viajes sino también para construir una presencia real que nos sirve como carta de presentación en el momento de buscar oportunidades o colaboraciones, donde generar confianza es importante. Y en este caso lo fue.

Cuando encontrábamos una oportunidad que nos interesaba, aplicábamos: escribíamos un mensaje para presentarnos y convencer al propietario de que éramos las personas adecuadas para cuidar su casa y sus mascotas.

Es muy importante escribir estas aplicaciones de manera personalizada, mencionando datos concretos para demostrar que lo habíamos leído con cuidado: la mascota, las fechas, algún detalle específico de lo que pedían.

Como ya mencionamos, la videollamada suele ser el paso siguiente cuando el perfil convence. Lo que podemos añadir desde nuestra experiencia es que fue decisiva. La aceptación llegó justo después de esa llamada.

La clave fue esa combinación: un perfil trabajado, una presencia en internet que permitía conocernos mejor, y la videollamada que terminó de generar la confianza necesaria para conseguir esta primera oportunidad sin experiencia previa en la plataforma.

Este artículo lo escribimos durante nuestro primer housesitting, en Ottawa, Canadá. Llevamos unos días caminando por el barrio con dos perros adorables, descubriendo la vida local y sacando también algo de tiempo para hacer turismo. En los próximos artículos les contamos cómo fue la experiencia completa.

❓ Preguntas frecuentes (FAQ) sobre el housesitting